VERSUS LEIRE VERGARA
yproductions - 15-09-2006 09:29:49 | Categoria: Versus
amigos, todo lo bueno se acaba. esta es la última entrevista del poster versus2, con leire vergara cerramos temporalmente un cíclo...si quieres leer el resto de entrevistas clica aqui... jaron vs Leire Vergara
J: Al igual que yo, has salido del país para continuar tu formación. Para
mí esto resulto ser una experiencia muy gratificante puesto que me ha
abierto mucho mis formas de mirar el mundo. ¿Crees que existen actualmente academias o instituciones dentro del contexto nacional capacitadas para ofrecer una formación a la altura de las necesidades del comisariado contemporáneo?
L: Jaron, me parece interesante tu pregunta porque la cuestión de la educación en relación al comisariado contemporáneo es algo sobre lo que he reflexionado en ocasiones de manera extensa. Sin embargo, mi preocupación por este tipo de educación, la mayoría de las veces, no se ha centrado en su localización, es decir, en relación a las escuelas del estado o las de fuera de éste. Así que ésta es una buena ocasión para extender mis impresiones y compartirlas dentro del marco de tu proyecto. En primer lugar, quizás tengo que referirme a mi formación: los estudios que realicé en Goldsmiths College durante el curso académico 1998-1999 no correspondían al programa de Creative Curating, sino que pertenecían al departamento de Historia del Arte y Estudios Culturales, es decir, se trataba de un curso teórico. Aunque este programa no ofrecía ningún tipo de experiencia práctica alguna, la mayoría de los alumnos trabajaban o anhelaban trabajar dentro de la práctica comisarial. Esto significaba que aunque no recibíamos ninguna formación sobre gestión de proyectos, ni podíamos acceder a ninguna institución o formato expositivo como resolución de nuestros ensayos/ tesinas, las ideas fluían entre nosotros y las practicábamos a nivel conversacional. En este sentido, algo muy interesante y de gran valor era precisamente, el encuentro que entre los alumnos se creaba y la forma en que cada uno de nosotros volcábamos nuestro conocimiento “vernacular” en el grupo. De hecho, todavía sigo en contacto profesional y de amistad con algunos compañeros del máster y con varios profesores. Creo que este tipo de programas educativos internacionales en general potencian esta idea de encuentro sobre todo a un nivel un tanto agónico (parafraseando a Chantal Mouffe). Se trata de desplazar la identificación inmediata que te ofrece un contexto cultural específico para potenciar una cierta fragmentación a la hora de crear ese grupo de estudiantes y formular lo que en realidad significa transmitir y adquirir conocimiento.
Para acercarme a la cuestión que tú señalas, es decir, el estado educativo dentro del contexto nacional en relación al comisariado, estoy al tanto de algunos másters tanto en Barcelona como en Madrid e incluso en Bilbao. Sin embargo, mi impresión es que en ocasiones este tipo de iniciativas dan demasiada relevancia a la cuestión de la gestión cultural como aprendizaje esencial. En mi opinión este tipo de conocimiento práctico, es algo que debe apre(h)enderse a través de la propia experiencia, tanto dentro de las instituciones como fuera de éstas. Mi trabajo junto a Peio Aguirre en D.A.E. (Donostiako Arte Ekinbideak) durante los últimos tres años me ha servido para darme buena cuenta de ello. De hecho, siempre reivindicábamos esta estructura de producción como una escuela de comisariado, en la medida en la que aprendíamos inventándonos nuestra propia institución, e incluso nuestro propio lenguaje comisarial. Durante varios años, me planteé apuntarme a algún curso internacional de comisariado, sin embargo nunca llegué a mandar ninguna solicitud. De alguna forma, ahora me doy cuenta que en realidad no necesitaba este tipo de aprendizaje en la medida en la que ya estaba formándome de manera alternativa desde la propia práctica. Sin embargo, sí veo necesario para el comisariado contemporáneo el adquirir un cierto grado de conocimiento en teoría crítica. Aunque por supuesto, también podríamos cuestionar lo que esto significa, es decir, cuándo, cómo, hasta dónde podemos delimitar este aprendizaje. En relación a este tipo de educación e intentándonos centrar en el panorama nacional, el programa de Estudios Independientes del MACBA, instituciones como Arteleku, la UNIA Arte y Pensamiento son estructuras educativas que sin ser estrictamente académicas, son muy válidas y están haciendo una labor increíble más allá de buscar categorías profesionales. Para mí, el haber estado cerca de Arteleku, es decir, haber podido participar en charlas, seminarios o proyectos, e incluso tener la oportunidad de coordinar dentro de la institución un taller con Peio Aguirre, el pasado verano, ha supuesto una ampliación importante de mi conocimiento. Pero igualmente que en Goldsmiths College, Arteleku me ha ofrecido sobre todo encuentros fortuitos y muy enriquecedores con otros comisarios, críticos, teóricos y artistas.
J: Leire, me interesa mucho eso que comentas sobre los orígenes distintos y aportaciones vernaculares, puesto que creo que en ello reside gran parte del potencial de la cultura, pero, ¿no crees que el sistema internacional del arte y su necesidad de desplazar objetos artísticos de lado a lado despoja de sentido las diferencias vernaculares para que estos objetos puedan funcionar en multitud de contextos (y países) diferentes?
L: Por supuesto. Está claro que en la última década ha habido una fuerte corriente alimentada sobre todo por los grandes eventos internacionales que ha provocado un desplazamiento contextual importante. Aunque a veces incluso de manera muy perversa se haya utilizado la excusa del contexto para consolidar estructuras megalómanas.
Este tipo de iniciativas internacionalistas, desde luego atendían a unas condiciones artísticas, económicas y geopolíticas en sí mismo específicas y su naturaleza se basaba en la promesa de establecer una serie de plataformas desde donde aplicar una labor comparativa para buscar nuevas herramientas con las que revisar el concepto de Historia. Desde luego, el momento actual ya no se corresponde con dicho optimismo, la tensión entre lo global y lo local cada vez es mayor, y de hecho, esto no es negativo.
El problema, en mi opinión, viene dado por una fuerte interiorización dentro del sistema del arte de todos los síntomas del capitalismo actual. Con esto no me refiero al mercado como espacio restringido de transacción, sino a las dinámicas de funcionamiento ya establecidas. No hay más que observar la velocidad con la que nos enfrentamos tanto las instituciones, como los diferentes profesionales del arte (comisarios independientes o dependientes de instituciones, críticos freelance o no y artistas) a la producción, distribución y asimilación de la producción artística. Todo esto revierte en una progresiva precariedad de las condiciones laborales dentro del mundo del arte. Lo que está sucediendo es que la mayoría de las veces substituimos la idea de conocimiento por la de información o la de educación por la de didáctica.
De todas formas, la cuestión del contexto es una vieja batalla, aunque por otra parte poco estudiada. De hecho, quizás un análisis desde una perspectiva meramente diacrónica no sea suficiente. Con esto me refiero a que podemos tomar como ejemplo la actualmente criticada Estética Relacional y observar cómo esta corriente internacionalmente “consensuada” tomaba como único referente contextual los límites físicos del “white cube” anulando todos aquellos mecanismos sociales, políticos e identitarios en los que de hecho se insertaba dicho espacio expositivo. De forma paralela podemos llegar a una larga lista de reacciones contrarias a este tipo de corriente, pero sobre todo dentro del contexto alemán se acuñó el término Kontextkunst (arte contextual) por Peter Weibel en 1993 con referencia a toda práctica que de manera programática se centraba en la cuestión del contexto más allá del espacio expositivo.
Lejos o no de defender ahora si estos posibles modelos “de interpretación” aportan herramientas conceptuales necesarias para comprender la producción artística de un momento y de un contexto específico en este caso, el occidental, (es algo que podíamos discutir durante horas), quizás sería interesante plantear esta cuestión desde otro punto de vista. De echo, algo que me sorprende constantemente es la capacidad de desechar sin prejuicios estos “sistemas paradigmáticos” muchas veces por consejo de las revistas de mayor auge u otros mecanismos de visibilización.
De todas formas, quizás en estos momento me parece más interesante utilizar un análisis sincrónico, es decir, buscar todos aquellos espacios vacíos que se han desatendido en las últimas décadas por consecuencia de este tipo de necesidad de hacer visible desde el centro otras prácticas periféricas. Con esto me refiero a producciones muy proliferas que han sido totalmente desatendidas no sólo desde lo internacional, sino incluso desde lo local por cuestiones muy diversas.
J: Sin duda el tema de los contextos tiene mucha miga y estoy de acuerdo contigo de que está poco estudiado. Muchas gracias Leire, espero retomar la conversación otra vez.
Leire Vergara, miembro del colectivo DAE (Donostiako Arte Ekinbideak) del 2002 al 2005, actualmente trabaja como comisaria en la Sala Rekalde de Bilbao.
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